lunes, 21 de septiembre de 2015

¡Contamos un cuento entre todos!

El viernes pasado, hicimos entre todos una actividad que nos gustó: creamos nuestro propio cuento. Para ello, llevamos a cabo la técnica del cuento encadenado y cada uno se inventó una parte de la historia. El resultado final es un cuento muy gracioso y maravilloso que nos servirá para trabajar en clase diferentes aspectos: las letras, la lectura, la atención... Quiero destacar que en este primer cuento, aunque ha habido mucha participación, hay niños y niñas que les daba mucha vergüenza contar una parte de la historia y no les he obligado. Tened en cuenta que debemos enfocar las actividades que hagamos como algo lúdico, divertido y que no suponga ningún trauma. Estoy convencida de que poco a poco, todos y todas participarán de forma muy activa. Solo hay que tener paciencia.

Sin más, os dejo con la historia.



EL CABALLERO MIEDICA”
Cuento encadenado 1ºB

SEÑO: Érase una vez un caballero al que todo le daba miedo. Si escuchaba caer una hoja, ¡se metía debajo de la mesa! Pero claro, era un caballero y debía ser valiente, ¿verdad?

LUCÍA: El caballero era tan miedica que una vez escuchó el sonido de un barco y se metió debajo del agua.

HUGO: Un día, se encontró con un pirata

BELLA: que tenía una princesa secuestrada en su barco.

JUAN JOSÉ: El caballero intentó salvarla

NATALIA: pero al poner un pie en el barco sintió un gran escalofrío y temblando robó la llave de la puerta y rescató a la princesa.

ALBA: Otro día se encontró con un hada

MAHDI: pero era un hada muy, muy mala.

ALEJANDRO: y como era tan mala, quiso convertir al caballero miedica en un caballero malvado.

IVÁN: Entonces, como le daba tanto miedo el hada mala, el caballero cogió su escudo, se tapó y el hechizo rebotó dándole al hada mala y convirtiéndola en un hada buena.

LOLA: El hada, del golpe, se cayó y se rompió el ala

ARIADNA: y no podía volar.

SERGIO: Pero como la varita seguía allí, el caballero miedica la cogió, hizo magia y se la arregló.

RUBÉN: Otro día, paseando, se encontró con un gran dragón que escupía fuego por la boca.

JORGE G.: y le dio tantísimo miedo que se puso a correr alrededor del dragón gritando “¡ahhh!”

LAUREN: Pero entonces se paró y se sintió muy valiente.

JORGE L.: Cogió su espada y le pinchó en la barriga.

FRANCISCO: El dragón llorando se fue a su cueva y no volvió a salir.

LEÓN: Cuando el caballero por fin llegó a su casa, se encontró con un hombre que estaba todo lleno de hojas.

ADRIÁN: Se enfrentó a él para echarlo de su casa. Cada vez era más valiente.

PABLO G.: Al enfrentarse a él, cogió su escudo, lo lanzó y le dio en la cabeza al hombre con hojas que salió disparado del castillo.

AMANDA: Al día siguiente, después de todo lo que había pasado, ya nunca más se hizo llamar el caballero miedica. Se convirtió entonces en el caballero Valiente.


FIN.