El viernes pasado, hicimos entre todos una actividad que nos gustó: creamos nuestro propio cuento. Para ello, llevamos a cabo la técnica del cuento encadenado y cada uno se inventó una parte de la historia. El resultado final es un cuento muy gracioso y maravilloso que nos servirá para trabajar en clase diferentes aspectos: las letras, la lectura, la atención... Quiero destacar que en este primer cuento, aunque ha habido mucha participación, hay niños y niñas que les daba mucha vergüenza contar una parte de la historia y no les he obligado. Tened en cuenta que debemos enfocar las actividades que hagamos como algo lúdico, divertido y que no suponga ningún trauma. Estoy convencida de que poco a poco, todos y todas participarán de forma muy activa. Solo hay que tener paciencia.
Sin más, os dejo con la historia.
EL CABALLERO MIEDICA”
Cuento encadenado 1ºB
SEÑO: Érase
una vez un caballero al que todo le daba miedo. Si escuchaba caer una hoja, ¡se
metía debajo de la mesa! Pero claro, era un caballero y debía ser valiente,
¿verdad?
LUCÍA: El
caballero era tan miedica que una vez escuchó el sonido de un barco y se metió
debajo del agua.
HUGO: Un
día, se encontró con un pirata
BELLA: que
tenía una princesa secuestrada en su barco.
JUAN JOSÉ: El
caballero intentó salvarla
NATALIA: pero
al poner un pie en el barco sintió un gran escalofrío y temblando robó la llave
de la puerta y rescató a la princesa.
ALBA: Otro
día se encontró con un hada
MAHDI: pero
era un hada muy, muy mala.
ALEJANDRO: y
como era tan mala, quiso convertir al caballero miedica en un caballero malvado.
IVÁN: Entonces,
como le daba tanto miedo el hada mala, el caballero cogió su escudo, se tapó y el hechizo rebotó dándole al hada mala y convirtiéndola en un hada buena.
LOLA: El
hada, del golpe, se cayó y se rompió el ala
ARIADNA: y
no podía volar.
SERGIO: Pero
como la varita seguía allí, el caballero miedica la cogió, hizo magia y se la
arregló.
RUBÉN: Otro
día, paseando, se encontró con un gran dragón que escupía fuego por la boca.
JORGE G.: y
le dio tantísimo miedo que se puso a correr alrededor del dragón gritando
“¡ahhh!”
LAUREN: Pero
entonces se paró y se sintió muy valiente.
JORGE L.: Cogió
su espada y le pinchó en la barriga.
FRANCISCO: El
dragón llorando se fue a su cueva y no volvió a salir.
LEÓN: Cuando
el caballero por fin llegó a su casa, se encontró con un hombre que estaba todo
lleno de hojas.
ADRIÁN: Se
enfrentó a él para echarlo de su casa. Cada vez era más valiente.
PABLO G.: Al
enfrentarse a él, cogió su escudo, lo lanzó y le dio en la cabeza al hombre con
hojas que salió disparado del castillo.
AMANDA: Al
día siguiente, después de todo lo que había pasado, ya nunca más se hizo llamar
el caballero miedica. Se convirtió entonces en el caballero Valiente.
FIN.

Nos ha encantado, muy divertido y original. Enhorabuena a nuestros pequeños creadores
ResponderEliminarGenial.
ResponderEliminar